
En cualquier emprendimiento, el público y el proyecto están muy relacionados, porque uno depende del otro. El público es el grupo de personas al que queremos venderle, y el proyecto es la idea que creamos para satisfacer lo que ese público necesita.
El público es la base de todo, porque si no hay personas con necesidades, no hay razón para crear un proyecto. Por eso es importante conocer qué buscan, qué les gusta y qué esperan.
En la práctica, esto se ve cuando adaptamos nuestro proyecto según el público. Por ejemplo, si vendemos carteras o ropa y nuestro público son jóvenes, debemos enfocarnos en modelos modernos, precios accesibles y buena presentación en redes sociales. Ya que si no tenemos el enfoque claro no vamos a poder cubrir la necesidad del público que tenemos
También pasa que el proyecto influye en el público, porque si damos buen servicio y calidad, las personas confían más y vuelven a comprar.
En conclusión, el público y el proyecto siempre deben ir juntos. Si uno no está bien definido, el emprendimiento no funciona correctamente.










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